Hace unos días OpenAI lanzó nuevos modelos, rediseñó toda la aplicación de ChatGPT y nos está empujando cada vez más a usar agentes de inteligencia artificial.
Están dejando atrás el viejo y conocido chat para ir hacia una experiencia completamente agéntica. De eso quiero hablarte hoy: qué cambió, cómo se compara con Claude, y qué significa esto para tu forma de trabajar con IA.
GPT-5.6: tres modelos, Sol, Terra y Luna
OpenAI lanzó su nuevo modelo GPT-5.6, que viene en tres versiones. Sol es el más grande y potente. Terra es el intermedio, el recomendado para las tareas del día a día. Y Luna es la versión liviana, económica y rápida.
La realidad es que la mayoría de la gente elige un modelo y se queda siempre con ese. Tanto OpenAI como Anthropic insisten en ofrecer varios sabores, pero el usuario promedio rara vez los alterna. Lo interesante acá no es la cantidad de modelos, sino cómo se comparan con la competencia.
Más potentes y mucho más económicos que los modelos de Anthropic
Comparados con los modelos de Anthropic, estos nuevos modelos de OpenAI son muy potentes y bastante más económicos. Eso significa que podés hacer las mismas tareas consumiendo muchos menos tokens.
Si usás IA de forma intensiva, seguramente notaste que con los planes gratuitos o con los más económicos el límite de uso llega rápido. Ahí es donde los modelos de OpenAI se vuelven competitivos: no es que sean mucho mejores, es que rinden parecido gastando bastante menos.
ChatGPT Work: la respuesta de OpenAI al Cowork de Claude
Además de los modelos, OpenAI lanzó ChatGPT Work, básicamente su versión de Claude Cowork, la herramienta agéntica de Anthropic de la que ya hablamos a principio de año.
La diferencia con el chat tradicional es clave: acá no le hacés una pregunta y esperás una respuesta, sino que le das acceso a tus herramientas (mail, calendario, Google Drive, archivos, carpetas) y le pedís que trabaje. Que arme presentaciones, que redacte documentos, que haga análisis. En la propia web de ChatGPT ya aparecen casos de uso pensados para ventas, marketing, finanzas, operaciones, análisis de datos e ingeniería.
Esto es la experiencia agéntica: no se trata de hacer preguntas, sino de que la IA haga trabajos completos operando con herramientas. Ese es, en esencia, el rol de un agente.
GPT-5.6 Sol frente a Claude Fable 5: qué dice Artificial Analysis
En Artificial Analysis, un sitio que sigo de cerca para medir inteligencia de modelos, GPT-5.6 Sol aparece casi a la par de Claude Fable 5. Vale recordar que Fable 5 fue el modelo que el gobierno de Estados Unidos llegó a restringir para uso fuera del país por considerarlo riesgoso, hasta que Anthropic terminó de ajustar los guardarraíles necesarios para habilitarlo para todos.
Hoy ambos modelos están muy parejos en inteligencia. En gusto personal, me sigue gustando un poco más Fable 5, pero la diferencia de precio entre ambos es enorme: los modelos de Anthropic son, por lejos, los más caros por tarea. Así que conviene pensar bien para qué tipo de trabajo vale la pena pagar ese costo extra.
El modelo del arquitecto y los obreros
En Pioneros usamos siempre el mismo criterio: los modelos más costosos los reservamos para pensar y planificar, y los modelos intermedios para ejecutar. Lo pensamos como el arquitecto y los obreros: el arquitecto tiene el valor hora más alto, y los obreros son los que ejecutan lo que el arquitecto ya planificó.
Aplicar esta lógica a la elección de modelos ayuda a no gastar de más sin perder calidad en lo importante.
Recorriendo la nueva interfaz web: pestañas Chat y Work
En la web de ChatGPT, la mayor parte de la interfaz se mantiene igual, salvo que ahora arriba aparecen dos pestañas: Chat y Work.
En la pestaña de Chat seguís teniendo la caja de texto con botones para crear una imagen (con ChatGPT Image 2, uno de los mejores modelos de generación de imágenes que existen), escribir o editar texto, y buscar información en internet. Con el botón de «más» aparecen opciones adicionales: subir fotos y archivos, buscar en internet, activar el Deep Research (la investigación profunda que analiza cientos de sitios web) y, ahora sí, buscar plugins.
El regreso de los plugins: Gmail, Drive, Slack, Canva y más
Los plugins son, en rigor, las viejas «aplicaciones» que ahora vuelven a llamarse así. Son complementos que conectan ChatGPT con herramientas como Gmail, Google Calendar, Google Drive, análisis de datos, Slack o Canva.
Instalando estos plugins es como se habilita de verdad la experiencia agéntica: que ChatGPT pueda entrar a tu Google Drive, leer tus documentos, trabajar sobre ellos e incluso crear nuevos.
El selector de modelos y los niveles de inteligencia
A la derecha de la caja de texto está el selector de modelos, con distintos niveles de inteligencia: instantánea (donde corre GPT-5.5), media, alta, y en el tope, GPT-5.6 Sol.
Dictado y modo de voz: ¿el fin del teclado?
Después está la opción de dictado, para hablarle a la máquina en vez de escribir. Vengo diciendo hace años que esto tiene mucho futuro: el teclado fue clave para comunicarnos con las máquinas, pero la voz es más natural. Está comprobado que cuando dictamos le damos más contexto y usamos más palabras que cuando escribimos, donde la pereza de tipear nos hace acortar los prompts. A medida que usemos más IA, es lógico que lo hagamos cada vez más por voz.
Además del dictado está el modo de voz, que ahora corre sobre un modelo nuevo bastante mejor que los anteriores: incluye nativamente, por ejemplo, la posibilidad de buscar información en internet mientras conversás. Es un modo mucho más natural para pedirle información actualizada al vuelo.
La pestaña Work: proyectos y complementos para tareas reales
En la pestaña Work aparecen directamente los complementos, el selector de proyectos y un selector de modelos más sofisticado: un slider que va desde el modo más rápido hasta el más inteligente, deslizando entre Terra y Sol con distintos niveles de razonamiento.
Esta pestaña es la que hay que usar en conjunto con los complementos: si tenés conectado Google Drive, Google Calendar, Gmail o Slack, ya podés pedirle que revise los mensajes de un canal y arme un documento en una carpeta de Drive, que resuma las reuniones del día, o que revise tus correos. Ese es el tipo de trabajo real que habilita esta experiencia agéntica.
La app de escritorio: ChatGPT Work y Codex, la misma lógica que Cowork y Claude Code
Todo esto también está disponible en la aplicación de escritorio, la que antes se llamaba Codex. Ahora ChatGPT y Codex conviven ahí: arriba a la izquierda hay un selector para elegir entre ChatGPT Work (para tareas normales del día a día) o Codex (orientado a programación y generación de herramientas con código). Es exactamente el mismo esquema que tiene Claude, con Cowork por un lado y Claude Code por otro.
Desde la app de escritorio también podés dar acceso a carpetas físicas de tu máquina, usar el navegador (instalando la extensión de ChatGPT para Chrome) y dejar tareas programadas para que se ejecuten en días y horarios específicos.
El fin de los GPT personalizados: ahora son las skills
Algo que empieza a morir lentamente son los GPTs personalizados, que en su momento fueron muy protagonistas. Están siendo desplazados por las skills (habilidades): una serie de instrucciones empaquetadas en uno o varios archivos de texto que le indican a ChatGPT cómo hacer una tarea siempre de la misma manera, paso a paso.
Hay skills preexistentes que da OpenAI y también podés crear las tuyas propias con el botón «crear habilidad». De hecho, en la nueva app de escritorio directamente no hay acceso a los GPTs personalizados: solo quedan los proyectos. El chat, en esa misma app, pasa a un segundo plano: es apenas un botoncito que despliega una ventana chica con el historial reciente, muy lejos del protagonismo que tiene el resto de la aplicación.
ChatGPT Sites: crear y publicar sitios web
Otra novedad es ChatGPT Sites, una sección para crear sitios web y publicarlos en internet, compartiendo la dirección con quien quieras. Da para un episodio completo aparte, así que si te interesa que profundice en esto, dejame un comentario.
Si querés aprender a usar estas herramientas de forma práctica en tu trabajo profesional, en Pioneros IA ayudamos a profesionales a integrar la IA en su día a día con método y criterio real.
Un ejemplo real: cómo automaticé el resumen de mis correos
Para que quede más claro qué es una skill en la práctica: yo tengo una que me genera un resumen de mis correos más importantes todos los días a primera hora. Se lo expliqué una sola vez, y desde entonces recibo un email con lo urgente marcado, los proyectos inactivos que van a eliminarse, los hilos pendientes de respuesta y un resumen del resto, todo presentado de forma visual con tarjetas y colores. Configurás el criterio una vez y la máquina lo repite todos los días de la misma manera.
Biblioteca, tareas programadas y fuentes de datos en los proyectos
En el menú lateral izquierdo está la biblioteca, con todas las imágenes, archivos y documentos creados o subidos. También están las tareas programadas, con sugerencias propias (resumen diario personalizado, monitor de correo, recordatorios de rutina) y las que ya tengas armadas.
Los proyectos siguen funcionando como carpetas que agrupan chats sobre un mismo tema: trabajo, una materia de la facultad, un cliente. Podés configurarles instrucciones fijas (por ejemplo, «responder siempre en español») y, en la pestaña de fuentes, agregar orígenes de datos: una carpeta de Google Drive, Slack, documentos cargados o material que ya tengas en tu biblioteca. Así, todos los chats dentro de ese proyecto acceden a ese contexto: procesos internos, reglamentaciones, contratos, lo que necesites. Hoy por hoy, mantener el contexto correcto es uno de los grandes desafíos a resolver en IA, y estas fuentes son una manera concreta de resolverlo.
La conclusión: el chat se está quedando atrás
Este repaso de GPT-5.6 (Sol, Terra y Luna) y de ChatGPT Work deja una idea clara: la caja de texto donde le hacés preguntas a la IA está dejando de ser el centro de la experiencia.
Los modelos ya son lo bastante potentes como para sostener trabajos largos y ambiciosos sin supervisión constante, y tanto OpenAI como Anthropic están empujando en la misma dirección: pasar del chat al agente. La pregunta que importa ya no es «qué le pregunto», sino «qué herramientas le doy acceso y qué trabajo le delego». Ese es el salto que vale la pena empezar a dar.
